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Consejos 22 de marzo de 202610 min de lectura

Baja temeraria: qué es y cómo evitarla en tus licitaciones

Aprende qué es una baja temeraria en contratación pública, cómo se calcula según el artículo 149 de la LCSP, y estrategias para presentar ofertas competitivas sin que te excluyan.

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Equipo LicitaIA

Expertos en contratación pública

Qué es una baja temeraria

En contratación pública española, una baja temeraria (también llamada oferta anormalmente baja) es una propuesta económica cuyo precio está significativamente por debajo de la media de las ofertas presentadas. Cuando una oferta se considera temeraria, el órgano de contratación puede pedir justificación al licitador y, si la explicación no es convincente, excluir la oferta del procedimiento.

El concepto está regulado en el artículo 149 de la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público (LCSP), que establece los criterios para identificar ofertas con valores anormales o desproporcionados y el procedimiento que debe seguir la mesa de contratación cuando las detecta.

¿Por qué existe este mecanismo?

El objetivo de detectar bajas temerarias es proteger el interés público. Una empresa que ofrece un precio excesivamente bajo puede:

  • No poder ejecutar el contrato con la calidad exigida.
  • Incumplir obligaciones laborales o de seguridad social de sus trabajadores.
  • Provocar sobrecostes posteriores mediante modificados del contrato.
  • Generar dumping que expulse del mercado a competidores solventes.

Cómo se calcula la baja temeraria (art. 149 LCSP)

La LCSP establece dos criterios según el número de licitadores:

Con 3 o más licitadores

Se considera baja temeraria cuando la oferta cumple ambas condiciones:

  1. La baja es superior en más de 2 puntos porcentuales a la media aritmética de las bajas de todas las ofertas admitidas.
  2. La baja es superior en más de 2,5 puntos porcentuales a la media aritmética de las bajas de todas las ofertas admitidas, una vez excluida la oferta más baja y la más alta (media corregida).

Sin embargo, los pliegos pueden establecer criterios específicos diferentes a los del artículo 149, siempre que estén debidamente justificados. Por eso es fundamental leer bien cada pliego.

Con menos de 3 licitadores

Cuando solo hay 1 o 2 ofertas, no se aplican los criterios automáticos del artículo 149. La mesa de contratación puede aún así solicitar justificación si considera que el precio es anormalmente bajo en relación con el presupuesto base de licitación.

El procedimiento de justificación

Si tu oferta es identificada como temeraria, no se excluye automáticamente. El proceso es el siguiente:

  1. Notificación: la mesa de contratación te comunica que tu oferta ha sido clasificada como anormalmente baja.
  2. Plazo de justificación: dispones de un plazo (normalmente 5 días hábiles) para presentar una justificación detallada.
  3. Análisis: la mesa evalúa tu justificación y solicita informes técnicos si es necesario.
  4. Decisión: la oferta se acepta si la justificación es satisfactoria, o se rechaza si no lo es.

Justificaciones aceptables

Según el artículo 149.4 LCSP, puedes justificar un precio bajo argumentando:

  • Procesos de fabricación innovadores o economías de escala que reducen costes.
  • Condiciones técnicas excepcionalmente favorables de las que dispone tu empresa.
  • Ayudas o subvenciones públicas recibidas (deben ser legales y notificadas).
  • Cumplimiento de normativa laboral y de seguridad social: debes demostrar que puedes pagar salarios y cotizaciones.

Estrategias para evitar la baja temeraria

1. Conoce las ofertas habituales de tu sector

Analiza adjudicaciones anteriores de licitaciones similares. Herramientas como el módulo de inteligencia competitiva de LicitaIA te permiten ver a qué precios se han adjudicado contratos similares en tu sector y zona geográfica.

2. Simula antes de ofertar

Utiliza un simulador de baja temeraria para calcular cuál es el precio mínimo al que puedes ofertar sin que tu oferta sea clasificada como anormalmente baja. Introduce el presupuesto base y el número estimado de competidores para obtener un rango seguro.

3. No compitas solo por precio

En licitaciones donde los criterios de adjudicación incluyen valoración técnica (criterios sujetos a juicio de valor), puedes compensar un precio algo más alto con una mejor propuesta técnica. Revisa el peso de cada criterio: si la técnica vale 60 puntos y el precio 40, una oferta técnica excelente puede ganar incluso con un precio un 10% superior.

4. Prepara siempre una justificación

Si decides ofertar agresivamente, ten preparada de antemano la documentación que justifique tu precio: estructura de costes detallada, convenio colectivo aplicable, costes de seguridad social, márgenes de beneficio y cualquier ventaja competitiva demostrable.

Ejemplo práctico

Imaginemos una licitación de servicios de limpieza con un presupuesto base de 100.000 € (IVA excluido) y 5 licitadores que presentan las siguientes ofertas:

  • Empresa A: 95.000 € (baja del 5%)
  • Empresa B: 88.000 € (baja del 12%)
  • Empresa C: 82.000 € (baja del 18%)
  • Empresa D: 79.000 € (baja del 21%)
  • Empresa E: 70.000 € (baja del 30%)

Media de bajas: (5 + 12 + 18 + 21 + 30) / 5 = 17,2%
Media corregida (sin la más alta y la más baja): (12 + 18 + 21) / 3 = 17%

Una oferta sería temeraria si su baja supera 17,2 + 2 = 19,2% Y supera 17 + 2,5 = 19,5%. En este caso, las empresas D (21%) y E (30%) estarían en zona de baja temeraria.

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